Esta vez escogí una pregunta como título de la entrada ya que especialmente en este día todos los que nos dedicamos a la docencia hemos sido celebrados por las autoridades, nuestros jefes en las escuelas y algunos pocos de nuestros alumnos, hecho que no deja de ser gratificante pero que en realidad simplifica mucho lo que de verdad significa ser un maestro.
Si nos hicieran esta pregunta -al menos si me la hicieran a mi-, dar una respuesta sencilla parecería muy complejo pues de inmediato pasan por la mente las noches sin dormir por que hay que entregar la planeación del bimestre, el calificado de libros y libretas que, al menos en secundaria, se puede convertir en una tarea titánica si tomamos en cuenta que de la totalidad de nuestros alumnos al menos la mitad escriben en una código sumamente extraño que muchos de nosotros, e incluso las mamas de los alumnos, hemos denominado "patasdearaña" o simplemente por que estamos viendo un tema difícil y hay que hacer material didáctico para explicarlo bien.
Por otro lado habría de pensar en lo poco reconocida que es la profesión pues se ha pasado de la figura del profesor en la que este es considerado una autoridad moral o simplemente se confiaba en que estaba haciendo su trabajo para lograr que los alumnos salieran lo mejor preparados que se pueda a una imagen en la que los alumnos pueden depositar su frustraciones y mimos de casa en forma de ofensas, retos o mentadas de madre directas.
Esta profesión pareciera obligarnos a vivir en una contradicción pues debemos corregir los problemas generados por la ausencia de los padres de familia, sobre todo aquí en Cancún, durante el día cuando muchas veces esto no nos deja tiempo para estar con nuestros propios hijos o dedicarles el tiempo que le exigimos al papa de nuestro alumno que insulto al maestro.
Pensando en todo esto, la respuesta a la pregunta inicial me vuelve a parecer muy compleja pero de repente se vale recordar esos días cuando todo sale de maravilla, cuando tus alumnos tienen logros sobresalientes y no solo hacen las cosas como uno espera sino que van mas allá, o ese día en que tu alumna mas callada se acerco contigo a contarte un problema !y lo mejor de todo es que la pudiste ayudar! o simplemente esos encuentros en la calle con los alumnos que ya no están bajo su tutela y que sin embargo que saludan con gusto y agradecimiento. Cuando pienso en esas cosas me aseguro que puedo contestar que ser maestro se siente muy bien, que ser maestro si bien tiene momentos de sufrimiento, sacrificio y frustración, también esta compuesto por todos aquellos momentos en los que tus ojos se abrieron y lograste ver la semilla que dejas en cada una de las personas a las que intentas enseñar.
Si recordamos todo esto es muy fácil decir que ser maestro es una experiencia gratificante, que el tiempo que le hemos robado a nuestra familia, y sobre todo a nuestros hijos, para dedicárselo a alguien mas se ve recuperado cuando estos observan que tus alumnos o ex-alumnos te saludan con respeto, agradecimiento y afecto real pues ahí es donde las explicaciones de por que no estas mas tiempo con ellos salen sobrando.
Ahora si, puedo contestar la pregunta inicial de manera muy sencilla, ser maestro se siente como vivir ayudando a los demás, se siente como cuando en la calle te saluda alguien que tiempo atrás te dio dolores de cabeza y sin embargo tu corazón se llena de alegría por verlo, se siente como cuando ves materializado algo que tu pensaste para ser hecho por otras manos, a final de cuentas se siente como cuando una hace algo bueno por los demás sin importar lo que esto nos haya costado.
Felicidades a todos los maestros y sobre todo a aquellos con los que tengo la oportunidad de trabajar o conocer y que incansablemente han demostrado que se puede ser maestro y no mercenario de la educación.
PD. Una felicitación a todos aquellos que me han enseñado algo sin ser necesariamente maestros de oficio per si de corazón. :P
